Como cada 8 de diciembre con motivo de celebrarse el Día de la Inmaculada Concepción de María se realizó con la inauguración de la Plaza de la Sagrada Familia el tradicional encendido del árbol de navidad.  Este momento fue acompañado por toda la comunidad simbolizando la religiosidad, esperanza y bonanza con la representación de un pesebre viviente.  


En tiempos que nos imponen grandes desafíos, la celebración fue realizada en la flamante Plaza, sitio emblemático y simbólico referencial de toda la comunidad religiosa y cristiana no solo de Cañadón Seco, sino de toda la región.

La obra represento una inversión de $ 438.000 y fue inaugurada por el mandatario comunal quién señaló el valor trascendental por ser el resultado de una decisión colectiva de vecinos e instituciones respetando la consigna “El gobierno de Cañadón Seco hace lo que la comunidad dispone y defiende sus intereses”.


Símbolo del amor eterno de Dios

Marcando el comienzo de las celebraciones el pesebre viviente deslumbró a todos con su brillo transmitiendo amor, paz y humildad, contando con la entrega de dulces y golosinas a los pequeños presentes por parte de Papá Noel.

Esta navidad, la comunidad de Cañadón Seco comienza a vivir su magia y misterio transmitiendo un mensaje de fe y esperanza “La Navidad siempre es hoy. Su misterio es único. Nos afirma que Jesús nace aún en los lugares más difíciles y eso es motivo de esperanza en el mundo entero”. 

Comentarios