La cultura se pone de pié en la zona norte de Santa Cruz no sólo en la defensa de la soberanía petrolera y los intereses de la región, sino en enaltecer y honrar los valores de nuestra tierra y la identidad de los pueblos. Con dos noches inolvidables de música, danza y homenajes que dieron vida al “Parque Tomás Castillo” con la Fiesta Popular que ya es un clásico en la región, Jorge Soloaga refuerza y eleva su consigna de valorización del territorio al señalar  “Santa Cruz norte ponete de pié, desde la política, desde lo institucional y social, también desde la cultura”.

Engalanaron con su arte los maestros de ceremonias Jorge Messain, Pipo Sandoval, Héctor Armando Alzaga y José Vargas  quienes presentaron a cada artista manteniendo la mística de nuestra cultura y tradición.

A pesar del frío que se impuso en la noche del sábado, músicos de toda la zona norte pudieron brillar con su espectáculo y demostrar un profesionalismo y respeto por la gente extraordinario ante familias y amigos que concurrieron para dar su calor en la última luna de esta Fiesta Popular. El broche de oro estuvo a cargo de “Los Fronterizos” quienes desde Salta llegaron al Cañadón para ser ovacionados por sus seguidores de todos las épocas.

Se destacó la gran organización y armonía en cada detalle para recepcionar a los artistas e invitados para que se sientan cómodos y puedan dejar todo arriba del escenario. Treinta y dos grupos con un nombre, historias y un futuro prometedor pasaron durante la fiesta con la presencia de más de mil personas que transitaron por el Parque “Tomás Castillo”  pudiendo disfrutar una noche cultural donde no falto nada.

En el acompañamiento de los vecinos se destacan las palabras del hijo de Tomás Castillo, Luis quién reside en la comuna y expresa ante el honor y reconocimiento a su padre “Debemos permanecer y defender la semilla que nuestros padres sembraron en esta querida localidad”. 

“Una carta mi amor, solo una carta”

Uno de los homenajes más emotivos, fue el del “Chango” Lafuente. Reconocido por sus orígenes de su Rioja natal. Como muchos pioneros sembró semillas en aquellos años cuando decidieron migrar a la patagonia. Con el dolor de la ausencia de sus seres queridos, la distancia y el amor se transformaron en arte. El “Chango” escribiría una carta de amor a su amada, que luego se convertiría en canción. “Escríbeme una carta”, un clásico del cancionero popular argentino acuñado por Daniel Toro. Canción que nació de un corazón enamorado acá en la tierra encantada, una tierra dónde tampoco “hay tiempo, ni olvido, ni distancia”.  

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